PRINCIPIOS

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martes, 11 de agosto de 2015

CONCEPTOS BÁSICOS


CONCEPTOS BÁSICOS

Definición de Axiología

La axiología es una rama de la filosofía, que tiene por objeto de estudio la naturaleza o esencia de los valores y de los juicios de valor que puede realizar un individuo. Por eso, es muy común y frecuente que a la axiología se la denomine “filosofía de valores”. La axiología, junto con la deontología, se constituyen como las ramas más importantes de la filosofía que contribuyen con otra rama más general: la ética.

Tanto los valores positivos como los negativos son abordados de manera igual por la axiología, mediante el análisis que considera a algo como valioso o no. Por esto, la axiología ha planteado importantes conceptos para los principios de la ética y de la estética, ambas disciplinas donde la noción de “valor” tiene una importancia clave para el desarrollo de las mismas.



Valores universales

Son el conjunto de características y normas de convivencia del ser humano consideradas como cualidades positivas y válidas en una época determinada. Se suelen considerar innatos a la naturaleza humana.

Los valores universales son objeto de estudio de la Ética, la Moral y la Filosofía. En concreto, la Axiología dedica su estudio a los valores y los juicios valorativos. Los Derechos Humanos están basados en lo que se considera como valores universales.

Se trata de un concepto amplio abierto a las interpretaciones. Aunque son valores a los que se da importancia, cada persona suele priorizar algunos de ellos, especialmente cuando se presentan situaciones de conflicto entre varios valores universales.

Ejemplos de valores universales

En general, existe una serie de cualidades del ser humano que se suelen considerar positivas. Algunos de los valores universales pueden ser el respeto, la libertad, la bondad, la justicia, la igualdad, el amor, la responsabilidad, la honradez, la solidaridad, la verdad, la valentía, la amistad, el honor y la paz.

Muchos de ellos están relacionados entre sí y se les da importancia y valor por su contribución a mejorar la sociedad y aportar dignidad a la persona. Más allá del interés propio o de determinadas características que cada persona valoriza, estos valores universales son comunes en distintas culturas.

Este tipo de valores también se pueden trabajar, aprender y desarrollar a través de distintas formas de educación.

Valores universales y relativos

Los valores relativos son aquellos que no se consideran comunes en todas las sociedades y civilizaciones. Están supeditados a valoraciones subjetivas, desde un punto de vista individual como de una determinada cultura. Se suele considerar también a aquellos que no tienen mucha permanencia en el tiempo ni mucha intensidad o alcance.



Están influenciados por determinados parámetros como la cultura o la religión. Algunos valores universales también pueden tener distinto valor dependiendo del contexto y la situación.



Existe también lo que se denomina “jerarquía” o “escala” valorativa donde, entre los valores, algunos tienen una posición o escalón de relevancia más alta que algunos otros.
Cada persona tiene una escala de valores concreta y determinada, es decir, unos filtros a partir de los que interpreta la realidad desde la perspectiva de la moral. Los valores sirven para diferenciar entre el bien y el mal, es decir, son normas que nos ayudan a diferenciar aquello que es correcto de aquello que no lo es. Los valores se adquieren en la infancia a través de la educación que una persona recibe en el hogar y en el colegio. Sin embargo, con el proceso de madurez, cualquier persona también suma nuevos valores a partir de su experiencia y de su punto de vista. Del mismo modo, una persona también puede cambiar de opinión en relación con los valores porque la vida también es sumar nuevas creencias.

Una escala de valores muestra como indica su propio término que una persona tiene una jerarquía de ideas. Existen valores que son más prioritarios y urgentes que otros. Cuando una persona actúa en contra de un valor personal importante, entonces, se siente mal consigo misma porque ha ido en contra de su verdadera esencia. Este error es muy humano porque las personas también tenemos muchas contradicciones internas. Por ejemplo, podemos pensar una cosa y hacer la contraria.



Una de las premisas básicas para tener un alto nivel de felicidad es ser fiel a esa escala de valores. Es decir, ser honesto con uno mismo y consecuente con la forma de pensar. La sociedad actual está marcada en cierta forma por el relativismo ético, es decir, nuestra ética y moral ha evolucionado, ha cambiado con el tiempo y que ésta, no es absoluta. Una ventaja del relativismo ético es que permite una amplia variedad de culturas y prácticas. También les permite a las personas adaptarse éticamente a los cambios de la cultura, el conocimiento y la tecnología en la sociedad.

Conviene puntualizar que cada persona tiene una escala de valores concreta incluso dentro de una misma familia. Las escalas de valores no coinciden como un puzzle en las relaciones. Sin embargo, lo que sí es verdad, es que nos sentimos más cerca de aquellas personas que tienen una ética similar a la nuestra.

Principio

Son reglas o normas que orientan la acción de un ser humano. Se trata de normas de carácter general, máximamente universales, como, por ejemplo: amar al prójimo, no mentir, respetar la vida, etc. Los principios morales también se llaman máximas o preceptos. Los principios son declaraciones propias del ser humano, que apoyan su necesidad de desarrollo y felicidad, los principios son universales y se los puede apreciar en la mayoría de las doctrinas y religiones a lo largo de la historia de la humanidad.

Los principios morales son una codificación de las cosas que el hombre ha descubierto que son malas para él mismo y para los demás en algún momento de su historia, y habiendo descubierto que estas cosas inhibían su propio bienestar.

Principios aplicados en la historia de algunas culturas:

ü La persona tiende por naturaleza a hacer el bien y evitar el mal.

ü El ser humano está dotado de una dignidad esencial.

ü La vida humana debe ser respetada como un bien inalienable.

ü El fin no justifica los medios.

ü La persona tiene derecho a su pleno desarrollo.

ü La libertad es esencial para el desarrollo de la persona.

ü El bien común es superior al bien particular.

ü La persona tiene derecho a participar en los destinos de la sociedad.

ü La familia es un ámbito indispensable para el crecimiento.

ü El ser humano es capaz de comprometerse y cumplir lo prometido.

ü El trabajo es un derecho básico para la subsistencia personal.

ü La naturaleza es un ámbito esencial para la vida y como tal debe ser respetada.

ü La persona tiene derecho a vivir en paz.

Diferencia entre un valor y un principio

Los principios son universales, no se discuten sus implicaciones, no dependen de interpretaciones ni de percepciones, puesto que son inherentes al ser.

Los valores se podrían cuestionar o relativizar, por ejemplo la dignidad esencial del ser humano es distinta de los valores que se podrían derivar de ella, en este caso el respeto a las ideas, la tolerancia, etc.

Ética

La ética es la rama de la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir. Requiere la reflexión y la argumentación. El estudio de la ética se remonta a los orígenes mismos de la filosofía en la Antigua Grecia, y su desarrollo histórico ha sido amplio y variado.

La ética estudia qué es lo moral, cómo se justifica racionalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar posteriormente a nivel individual y a nivel social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral, busca las razones que justifican la adopción de un sistema moral u otro.

Una doctrina ética elabora y verifica afirmaciones o juicios determinados. Una sentencia ética, juicio moral o declaración normativa es una afirmación que contendrá términos tales como “bueno”, “malo”, “correcto”, “incorrecto”, “obligatorio”, “permitido”, etc., referidos a una acción, una decisión o incluso también las intenciones de quien actúa o decide algo. Cuando se emplean sentencias éticas se está valorando moralmente a personas, situaciones, cosas o acciones. Se establecen juicios morales cuando, por ejemplo, se dice: “Ese hombre es malo”, “no se debe matar”, etc. En estas declaraciones aparecen los términos “malo”, “no se debe”, etc., que implican valoraciones de tipo moral.



Ética Profesional

La ética profesional o deontología (del griego δέον "debido" + λόγος "tratado", término introducido por Jeremy Bentham en su Deontology or the Science of Morality, "Deontología o Ciencia de la moralidad", 1834) es una rama de la ética cuyo propósito es establecer los deberes y obligaciones morales y éticas que tienen que asumir quienes ejercen una determinada profesión. Por lo general, se halla recogida en forma escrita en los llamados códigos deontológicos, habituales en esferas como la medicina o el periodismo, pero que deberían extenderse a cualquier otra disciplina en que se trate con seres humanos o seres vivos.

La deontología es conocida también bajo el nombre de "teoría del deber" y, al lado de la axiología, es una de las dos ramas principales de la ética normativa. Un código deontológico es un conjunto de criterios, apoyados en la deontología con normas y valores, que formulan y asumen quienes llevan a cabo una actividad profesional.



Moral

La moral o moralidad (del latín mos, moris, ‘costumbre’ , son las reglas o normas por las que se rige el comportamiento o la conducta de un ser humano en relación a la sociedad (normas sociales), así mismo, y a todo lo que lo rodea. Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe hacer y/o evitar para conservar estabilidad social.

El término «moral» tiene un sentido opuesto al de «inmoral» (contra la moral) y «amoral» (sin moral). La existencia de acciones y actividades susceptibles de valoración moral se fundamenta en el ser humano como sujeto de actos voluntarios. Abarca la acción de las personas en todas sus manifestaciones, además de que permite la introducción y referencia de los valores.

Los conceptos y creencias sobre moralidad llegan a ser considerados y codificados de acuerdo a una cultura, religión, grupo, u otro esquema de ideas, que tienen como función la regulación del comportamiento de sus miembros. La conformidad con dichas codificaciones también puede ser conocida como moral y se considera que la sociedad depende del uso generalizado de ésta para su existencia.

Hay diversas definiciones y concepciones de lo que en realidad significa la moralidad, y esto ha sido tema de discusión y debate a través del tiempo. Múltiples opiniones concuerdan en que el término representa aquello que permite distinguir entre el bien y el mal de los actos, mientras que otros dicen que son sólo las costumbres las que se evalúan virtuosas o perniciosas.

El concepto de moral se diferencia de la filosofía moral o ética en que ésta última reflexiona racionalmente sobre los diversos esquemas morales con la finalidad de encontrar principios racionales que determinen las acciones éticamente correctas y las acciones éticamente incorrectas, es decir, busca principios absolutos o universales, independientes de la moral de cada cultura.

La esencia de la moral tiene que buscarse, por ende, tanto en un plano como en el otro, y de ahí la necesidad de analizar el comportamiento moral de los individuos reales a través de los actos concretos en que se manifiesta. Veamos, pues, en qué consiste el acto moral.

Un acto moral como, por ejemplo:

“Acudir en ayuda de alguien que sin poder defenderse es atacado impunemente en la calle”

“Cumplir la promesa de devolver algo prestado”

“Denunciar la injusticia cometida con un compañero o amigo”

Es siempre un acto sujeto a la sanción de uno mismo; es decir susceptible de aprobación o condena, de acuerdo con normas comúnmente aceptadas.

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